{"id":201,"date":"2021-04-12T12:53:01","date_gmt":"2021-04-12T12:53:01","guid":{"rendered":"https:\/\/darimaestradevida.com\/?p=201"},"modified":"2021-04-12T12:53:01","modified_gmt":"2021-04-12T12:53:01","slug":"el-perdon-deja-atras-la-culpa-y-trae-consigo-el-plus-de-empezar-a-sentir-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/darimaestradevida.com\/index.php\/2021\/04\/12\/el-perdon-deja-atras-la-culpa-y-trae-consigo-el-plus-de-empezar-a-sentir-paz\/","title":{"rendered":"El perd\u00f3n deja atr\u00e1s la culpa y  trae consigo el plus de empezar a sentir paz"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em><strong>La culpa y el perd\u00f3n<\/strong><\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Durante mi recorrido por el camino del duelo hubieron varias emociones que me acompa\u00f1aron adem\u00e1s del dolor. Algunas de ellas agradables, otras no tanto y las que fueron como verdugos con ansias de castigo. La culpa, traicionera como el miedo, me provocaba pensamientos negativos hacia mi persona con los que me autoflagelaba.<\/p>\n<p>Me culpaba absolutamente de todo. Otra vez pensando en mi omnipotencia, que yo lo pod\u00eda todo, incluso pod\u00eda evitar todo, lo cual no es cierto. Tambi\u00e9n creo que es como una carga que portamos los padres, pensando err\u00f3neamente que siempre vamos a estar para nuestros hijos, o que nuestros brazos son suficientemente largos como para ejercer protecci\u00f3n sobre ellos, y no es as\u00ed. Incluso en varias ocasiones, mis hijas han sufrido alg\u00fan que otro accidente dom\u00e9stico, lo cual no significa que quiz\u00e1s se pod\u00eda evitar, pero tal vez el lastimarse era casi ineludible.<\/p>\n<p>La culpa fue muy desalmada conmigo. Y lo peor de todo es que estaba convencida que merec\u00eda ese dolor, que yo me gan\u00e9 ese sufrimiento por la muerte de mi hija. C\u00f3mo la mente puede convertirse en nuestra peor enemiga porque pensaba que hice alg\u00fan m\u00e9rito para ganarme ese sentimiento de culpa subyugante que no dejaba tranquila mi alma.<\/p>\n<p>En ese entonces, me pasaba horas y horas repasando la semana en la que Dari se enferm\u00f3. Qu\u00e9 hice y qu\u00e9 no hice. Qu\u00e9 hubi\u00e9ramos hecho, con qui\u00e9n hubiera hablado, o con quien no. Todos esos pensamientos eran como armas punzantes haci\u00e9ndome heridas cada vez m\u00e1s profundas. Tan solo de pensar en las condiciones en las que me encontraba me causa cierta angustia, pues era inmenso el da\u00f1o que me provocaba, tambi\u00e9n a mis seres queridos.<\/p>\n<p>\u201cLos hubieras\u201d son dos palabras nocivas. Jam\u00e1s obtendr\u00eda las respuestas de si llegaba a actuar de tal manera o no y si los resultados \u201chubieran\u201d sido distintos. Eran simplemente armas de autodestrucci\u00f3n. Era evidente que lo que yo quer\u00eda era destrozarme por completo. Con qu\u00e9 fin, no lo s\u00e9, porque la tan ansiada paz no la alcanzar\u00eda as\u00ed, no se\u00f1or, ese no era el camino.<\/p>\n<p>Segu\u00eda haciendo terapia, le\u00eda todo lo que consideraba que me pod\u00eda ayudar a encontrar\u00a0 alguna explicaci\u00f3n, que no exist\u00eda, aunque por lo menos s\u00ed encontr\u00e9 un poco de alivio a mi atormentada conciencia. Creo que la culpa era inevitable al igual que el dolor. Entonces decid\u00ed hacer una tregua con ella, es decir, acept\u00e9 su presencia. Sab\u00eda que\u00a0 por m\u00e1s que me dijeran lo contrario\u00a0 yo igual me seguir\u00eda culpando por la muerte de Dari.<\/p>\n<p>Al no tener m\u00e1s remedio que darle la bienvenida a la culpa y sumarla al dolor, mi mochila se hizo m\u00e1s pesada. Fueron d\u00edas muy duros, en los que hubo momentos de martirios innecesarios, pienso hoy, pero tal vez eran parte de ese proceso.<\/p>\n<p>En terapia, la culpa se convirti\u00f3 en uno de los temas principales, y de ah\u00ed surgi\u00f3 el perd\u00f3n. Si, el perd\u00f3n. La \u00fanica manera de que la culpa me dejara tranquila era por medio del perd\u00f3n. Pero perdonar \u00bfQu\u00e9? Perd\u00f3n a todo y a todos. Porque acu\u00e9rdense que uno durante el duelo va atravesando etapas, y que generalmente se vuelve una y otra vez a la estaci\u00f3n del enojo.<\/p>\n<p>Entonces imag\u00ednense sentir dolor, culpa terrible y encima de todo un enojo enceguecedor. Un equipaje demasiado denso que no me iba dejar avanzar hacia ning\u00fan lado.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed que pens\u00e9 de qu\u00e9 hecho yo me sent\u00eda responsable. Identificar lo que me generaba culpa. Es as\u00ed que escrib\u00ed como cinco veces, con los m\u00e1s m\u00ednimos detalles, la noche en que Dari muri\u00f3, qui\u00e9n me habl\u00f3, qui\u00e9n me mir\u00f3, c\u00f3mo fuimos, c\u00f3mo estuvimos, absolutamente todo lo dej\u00e9 registrado en unas hojas. Lo hice hecha un mar de llanto, llor\u00e9 tanto esa vez que creo que me qued\u00e9 dormida del cansancio que me gener\u00f3 esa tarea. Luego, revis\u00e9 de manera profunda. Le\u00ed para ver si encontraba mi culpa, despu\u00e9s, proced\u00ed a quemar las hojas y sent\u00ed cierta liberaci\u00f3n, no real, obviamente, porque ten\u00eda otra tarea pendiente, muy pesada, el perd\u00f3n. Solo a trav\u00e9s de ello iba a librarme de esa culpa.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 deb\u00eda perdonar? Perdonar a Dari porque hab\u00eda partido, me parec\u00eda hasta cruel. Pero debo reconocer que sent\u00ed eso y una vez que pude tomar conciencia de ello, me perdon\u00e9 por pensar que ella me hab\u00eda dejado. Me perdon\u00e9 por pensar que yo dej\u00e9 que le hagan da\u00f1o. Me perdon\u00e9 por pensar que no fui buena madre con ella. Me perdon\u00e9 porque cre\u00ed que no la cuid\u00e9 lo suficientemente bien. Me perdon\u00e9 por lo que pens\u00e9 que no hice para evitar su muerte. Me perdon\u00e9 por tener todos esos pensamientos destructivos y lastimarme compulsivamente con ellos.<\/p>\n<p>Deb\u00eda tambi\u00e9n perdonar a la vida por ser como es. Perdonar mi relaci\u00f3n con Dios, perdonar en general, y en particular, perdonarme para restaurar mi estado de paz.<\/p>\n<p>El perd\u00f3n es una decisi\u00f3n muy dif\u00edcil de tomar, y debe surgir desde lo m\u00e1s profundo de nuestro interior. Entend\u00ed que si pensaba en negativo, luego iba a actuar de esa manera, lo que me llenaba el pecho de tristeza y m\u00e1s dolor. Si me quedaba siendo v\u00edctima solo pod\u00eda lamentarme y lamerme mis heridas. Pero al hacerme cargo de mi persona, al asumir esa responsabilidad de sanar, comenc\u00e9 la reconstrucci\u00f3n de mi bienestar.<\/p>\n<p>Es por ello que el punto de partida es la decisi\u00f3n de perdonar, que yo tom\u00e9 como lo que es, un regalo a uno mismo, pues ese obsequio trae consigo un plus que es la paz.<\/p>\n<p>Una vez tomada la decisi\u00f3n del perd\u00f3n, autom\u00e1ticamente se siente c\u00f3mo las heridas se van cerrando. Que comienza as\u00ed la sanaci\u00f3n, la transformaci\u00f3n de la cabeza y el coraz\u00f3n. Uno se vuelve m\u00e1s compasivo, generoso con uno mismo y as\u00ed debe ser. Despu\u00e9s del perd\u00f3n, viene el abrazo de redenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Otra cosa importante es que perdonar no significa olvidar. Solo se extrae el aprendizaje y se suelta la an\u00e9cdota desagradable. Siempre se aprende de toda experiencia y eso conlleva al crecimiento. No se olvida para que no vuelva a repetirse, pero no con un tono de rencor.<\/p>\n<p>Con la Tanatolog\u00eda aprend\u00ed dos ejercicios sobre el perd\u00f3n, que me servir\u00e1n a lo largo de mi vida. En el transcurso de ella es inevitable enfrentarse a situaciones en las que deba pedir perd\u00f3n y en las que deba perdonar, comparto con ustedes:<\/p>\n<p>*) Hacer una lista de las cosas que debo perdonar, por la cuales creo que me da\u00f1aron.<\/p>\n<p>*) Hacer otra lista con las cosas de las cuales yo me hago responsable.<\/p>\n<p>El perd\u00f3n que se otorgue no siempre debe hacerse en persona. A m\u00ed me sirve pensar en esa persona a quien debo y quiero perdonar, decirle en mi mente, o si quieren, en voz alta, que la perdono, es necesario decirlo, o escribirlo, o por medio de un ejercicio de la silla vac\u00eda (este ejercicio est\u00e1 en el libro de soluciones pr\u00e1cticas de Bernardo Stamateas).<\/p>\n<p>El perd\u00f3n en el duelo es fundamental, y es importante seguir estos pasos:<\/p>\n<p><u><b>Agradecer<\/b><\/u>: Haber tenido a esa persona en tu vida, y todos los momentos felices que compartieron juntos.<\/p>\n<p><u><b>Perdonar: <\/b><\/u>Lo que creas que te hizo, o sientas que te abandon\u00f3, y lo principal, perdonarte por no haber podido cambiar el curso del destino de esa persona.<\/p>\n<p><u><b>Decir lo que se siente<\/b><\/u>: Expresar nuestros sentimientos, y las emociones que en esos momentos rondan en nuestra cabeza.<\/p>\n<p><u><b>Decir Adi\u00f3s:<\/b><\/u> Soltar el evento que nos lastim\u00f3, que produce culpa y quedarnos con lo m\u00e1s preciado que te dej\u00f3 tu ser querido, el amor.<\/p>\n<p>Con el perd\u00f3n ganamos autoestima y as\u00ed podemos pedir ayuda, eso es amor propio, el amor m\u00e1s genuino que debemos sentir por nosotros.<\/p>\n<p>El perd\u00f3n, la misericordia y la compasi\u00f3n son virtudes que debemos ejercer e incorporar a nuestra vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La culpa y el perd\u00f3n Durante mi recorrido por el camino del duelo hubieron varias emociones que me acompa\u00f1aron adem\u00e1s del dolor. 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